Ciencia y progreso al servicio de la legalidad

Ciencia y progreso al servicio de la legalidad

En tiempos de coronavirus muchas de las actividades de la vida socio-económico de la sociedad se han detenido; pero para que muchos estén en casa otros tantos deben mantenerse en sus puestos de trabajo garantizando nuestra seguridad, entre esos héroes anónimos destacan los trabajadores de la Fiscalía Provincial de Guantánamo, quienescolocan la ciencia y el progreso trabajan al servicio de la legalidad.

Codo a codo con ellos laboran estudiantes y profesores de la carrera de Derecho de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas (FCSH) de la Universidad de Guantánamo (UG).
Dos de las alumnas que se han mantenido laborando a tiempo completo a pesar de la pandemia son Daelet Vargas Rodriguez y Leydis Mariam Cervera Joubert, estudiantes del quinto año que laboran como asistentes de fiscal, amparadas por la Resolución 29 de 2019 de Ministerio de Educación Superior que regula el procedimiento para la ubicación laboral de los educandos.

Ellas se insertaron en el órgano desde hace ocho meses, como parte del convenio de colaboración que tiene la Fiscalía con la UG y la Federación de Estudiantil Universitaria, el cual de conjunto con la resolución, nos permite vincular a los estudiantes mientras están en la carrera para que una vez graduados se incorporen a trabajar en nuestra institución, explica Daisy Martell Cervera, Fiscal Jefe del Departamento de Cuadros.

Desde su llagada se les asignó la especialidad de procesos penales y para ello cuenta cada una con un tutor que está al tanto de sus tareas sin descuidar además que a la vez deben realizar su tesis como ejercicio de culminación de estudios, añade.

Comenta la especialista Ana María Zulueta Benítez que en estos momentos ellas realizan muchas de las actividades que hace un fiscal: controles, revisan denuncias y expedientes, trabajan en interrogatorios y entrevistas con detenidos.

Para esta especialista tiene un valor vital “porque vinculan teoría y práctica al unísono, y como están en el municipio cabecera tienen acceso a casos complejos, y es tan beneficioso para ellas como para nosotros pues al incorporarse tienen experiencia laboral y además de la preparación en la parte técnica nos dedicamos a inculcarle ética, disciplina y compromiso con el trabajo, inherentes a quienes se desempeñan en el sector jurídico.”

Es importante destacar que ellas han trabajado durante toda la etapa de enfrentamiento a la COVID-19, significativo aporte en estos momentos en que estar al servicio de la legalidad tiene un impacto fundamental para salvaguardar vidas humanas, advierte.

Daelet afirma que esta ha sido una experiencia enriquecedora, “hemos aprendido muchísimo, nos damos cuenta que en comparación con nuestros compañeros tenemos más dominio de lo que es el trabajo en el terreno, que solo con teoría no se aprende, e incluso nos sirve en caso de ejercer cualquier otra rama del derecho.”

Y Leydis Mariam coincide con ella, “nos hemos sentido muy bien, incluso privilegiadas porque nos han acogido como dos trabajadoras más y este tiempo nos ha dado mucha práctica para nuestra vida laboral futura.”