Historia 3: La alquimia de la vida

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Mientras reescribo estas líneas, la protagonista de esta historia familiar tras el distanciamiento social, está con su niña de 9 años ingresada en el Hospital Pediátrico Pedro Agustín Pérez de la ciudad de Guantánamo, con sospecha de dengue; un imprevisto que me hizo reestructurar la entrevista que tenía concebida para proponerles otra dimensión del  distanciamiento  social.

Historia 2...Arquitectura de vida en tiempos de coronavirus
Historia 1….¿Sacrifico o acto de honor?

 -Imagínese,  en medio de la cuarentena, -me cuenta-, Naylén (así se llama la niña) comenzó con fiebre, dolor abdominal y otros síntomas preocupantes. No dudamos ni un instante, salimos para el hospital. Ahí percibí que para muchas personas, me refiero a los trabajadores de la salud, la vida continuó, laboran igual que siempre o más, ahora con nasobuco,-me dice con un poco de pesar-.

¿Por qué enfatiza lo del nasobuco?

-Ahh porque me es más difícil reconocer rostros; me gusta cuando hablo mirarle la cara a las personas y el nasobuco aunque hoy imprescindible, lo dificulta. Uno siempre quiere guardar en su recuerdo la expresión de aquel que atendió a su hijo en un momento de desesperación, para luego dar las gracias, saludar en la calle, ayudarle si es posible.

Me conmueve que mientras muchos permanecemos en casa seguros, otros dejan a su familia para cuidar a desconocidos como mi niña, sin hacer distinciones de extracción social, religión. Recordé el alquimista de Pablo Coelho, me dice entre sollozos.

Hago una pausa en esta charla para presentarles a mi entrevistada. Ella es Mirna Quiala Thaureaux, madre soltera y profesora de la Universidad de Guantánamo,  Licenciada en Educación, Especialidad Defectología, Especialización Logopedia. (Volvemos a la charla)

Durante el ingreso…

-Siempre tuvimos toda la atención y los medicamentos. No faltó ni un solo especialista. En un momento mi niña manifestó dolor en los oídos y ahí estaba el otorrino, con tremendo cariño y profesionalidad. Previendo las complicaciones se le realizaron ultrasonido, hemogramas, citurias, todo lo necesario para descartar.  En la sala Capote, los médicos y enfermeras fueron muy atentos y solícitos, prestos a responder las inquietudes y pendientes a los medicamentos, los horarios, los análisis. Pero lo que más me motivó fue la solidaridad entre las madres, esa es una fortaleza de los cubanos a la que debemos asirnos con vehemencia.

Lo más difícil...

El traslado desde y hacia el hospital, muy complicado pues a raíz de las medidas decretadas para evitar la propagación de la pandemia el transporte está totalmente paralizado. ¿Cómo hago?… Me auxilio de mi hermana, nos alternamos en el cuidado de la niña.

También me apoyo un vecino con motorina, mi sobrino en la bicicleta y el resto de la familia que también colabora. Todo con la mayor precaución pues estamos en medio de una pandemia. Siempre  el cubano encuentra maneras de salir adelante. Pero allí había madres que no tenían esa posibilidad y se les garantiza su alimentación, con calidad, para ellas y para los niños. Esta Revolución es lo más grande.

Antes del ingreso…

-Bueno para las mujeres madres y trabajadoras el distanciamiento  social ha implicado una triple función pues hablamos de las tareas en el hogar, la atención a los niños y el trabajo profesional.

En mi caso yo estoy acogida a la modalidad de teletrabajo. Ahora precisamente laboro en un artículo sobre  La evaluación del impacto de la capacitación en la Universidad Guantánamo. Además forman parte de la esencia del profesor  la lectura, la preparación de clases, el enriquecimiento profesional con la avalancha de información, hasta el análisis del entorno es material de estudio.

¿Es más fácil para un profesor lidiar con los niños en cuarentena, sobre todo con las clases?

-Bueno eso depende. Mira, uno conoce las habilidades que debe lograr de los niños, los contenidos, pero a veces la familiaridad, la confianza impide que  hagan caso y se concentren. Todo eso asociado al estrés del encierro, la ansiedad por salir. Nada se compara con un aula y su maestro. Claro, siempre resultará más complicado para las personas que no son profesionales, e incluso no todos tenemos la misma capacidad, las habilidades para comunicar, los conocimientos, las condiciones en el hogar y hasta el nivel de preocupación de los padres.

Acá quiero puntualizar un detalle, el Ministerio de Educación, en tiempo record, logró organizar un sistema de clases que ha sido de gran ayuda para los padres. Han mantenido la información constante y necesaria en todos los espacios. No nos hemos sentido perdidos en ningún momento, todo lo contrario se han abierto los canales para evacuar dudas y todos sabemos que va a pasar con nuestros hijos cuando inicie el curso escolar.

En el caso particular de su hija….

-Yo me he esforzado y le recomiendo a todos los padres, que traten de mantener los horarios escolares a los niños para que la reincorporación, no sea tan traumática: apoyarlos en el estudio, respetar su momento de teleclases, dejarle espacio para estudiar, propiciar que mantengan el vínculo con sus compañeros al menos por teléfono, lograr que duerman las horas que les corresponde y conversar con ellos.

La búsqueda de los alimentos…

-Muy difícil para mí. Por lo general espero que mi hermana o mi sobrino estén en casa para poder salir a buscar la comida y no dejar a la niña sola. Debo moverme a varios lugares, las colas son largas, trato de concentrar las compras y además me apoyo en otras personas, familiares y amigos que se trasladan a lugares más distantes a los que yo no puedo llegar. Es complicado.

La cuarentena para usted…

-En especial para mí ha sido una oportunidad de estar más cerca de mi hija, conocerla mejor, pues estuve en una misión larga de 4 años, en Angola y los niños crecen, maduran. Además recientemente perdí a mi madre, mi principal apoyo y estoy asumiendo roles que antes no tenía como prácticas habituales. Este periodo  ha sido para mí muy bueno desde el punto de vista personal. Profesionalmente es diferente porque el trabajo se ve limitado, pero estas circunstancias obligan a repensar nuestra vida en todos los órdenes.

Desde el punto de vista psicológico...el distanciamiento social…

-Es una situación particular e inesperada. Nos sorprendió a todos y constituye un rompimiento forzado en nuestras vidas. Como toda ruptura eso implica resistencia, adaptación, inadaptación, conflictos internos y externos lo que se manifiesta en los comportamientos, estados de ánimo, en la salud mental y física. Este período constituye un escenario de estudio maravilloso para muchas especialidades como la Psicología, la Sociología, la Pedagogía entre otras. Este tipo de fenómeno ocurre como máximo una vez cada 100 años y sus consecuencias dejan huellas imborrables. Hay  pérdidas de vidas, secuelas, algunos daños son irreversibles.

Los médicos

-Estoy rodeada de ellos, mi hermana, mi sobrino, primas. Para todos mis aplausos, cariño y respeto. Sabes, he apreciado en esta circunstancia de pandemia que cuando las personas tienen la vocación adecuada, en este caso los médicos y las enfermeras, disfrutan cada reto, cada caso, quieren estar donde está la acción, no ven exponerse ni salvar vidas como un riesgo sino como una oportunidad de aprender, de vivir una experiencia útil en su vida profesional.

La vida sin cuarentena

-Muchas reuniones familiares, mi casa es como digo yo, centro de referencia para las tertulias con amigos. Me gusta salir con mi hija, visitar sitios de interés cultural y no he cerrado la posibilidad de encontrar una persona para compartir mi vida.

El futuro

-La vida para todos cambió, psicológicamente esta pandemia nos marcó para siempre. Por eso como profesora quiero sentir ya la algarabía de los niños en las calles, ver las aulas llenas, es lo que más puede desear un maestro en estos tiempos de silencio y aislamiento.

Atendiendo al gusto de esta profesora por el escritor Paulo Coelho me dispuse a complacerla con una frase del libro El Alquimista que también dedico a todos los educadores cubanos cuya labor nos ha permitido llegar hasta este punto, en el largo y azaroso camino de nuestras vidas, pues detrás de cada logro de la ciencia  en Cuba, hay un maestro.  “Las cosas simples son las más extraordinarias y solo los sabios consiguen verlas”