Los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, realizados por los jóvenes de la Generación del Centenario, encabezados por Fidel Castro Ruz el 26 de Julio de 1953, dieron desde entonces a esa fecha un significado muy especial para el pueblo de Cuba.
Esa acción tuvo como incentivo no dejar morir al apóstol (José Martí) en el año de su centenario, a la vez que marcó el paso inicial para derrocar a la sangrienta tiranía de Fulgencio Batista Zaldívar, instaurado en el poder mediante un golpe de Estado el 10 de marzo de 1952.
El 16 de octubre de 1953 se realizó en la sala de enfermeras del hospital civil Saturnino Lora, de Santiago de Cuba, el juicio por los sucesos del Moncada, ocasión en que Fidel Castro pronunció su histórico alegato de autodefensa La Historia me Absolverá, devenido documento programático de la Revolución cubana.
Luego vendría la prisión fecunda para los moncadistas en el Presidio Modelo de la entonces Isla de Pinos; la amnistía para los presos políticos, el exilio y los preparativos en México para hacer realidad lo prometido por Fidel: “en 1956 seremos libres o seremos mártires”
El dos de diciembre de ese año arribó a Cuba la expedición del yate Granma, con su valiosa carga de 82 combatientes por la libertad de Cuba; la guerra de guerrillas en la Sierra Maestra y su expansión a todo el territorio cubano, y el triunfo de la Revolución el Primero de Enero de 1959.
En la Cuba socialista el 26 de Julio ha sido una fecha de celebración y compromiso permanente con los caídos a lo largo del proceso revolucionario, y la efeméride moncadista ha sido estímulo y acicate para avanzar hacia las metas previstas en los planes de desarrollo económico y social.
El 26 de Julio es, por tanto, el Día de la Rebeldía Nacional. Es una fecha propicia para hacer un alto en el camino para el recuento necesario y el trazado de nuevas metas. Es también un momento apropiado para ratificar el compromiso irrenunciable con los héroes y mártires de la patria de seguir labrando nuestro futuro.
Esta vez será una celebración atípica debido a las limitaciones que impone la pandemia de la Covid-19, y aunque en este 26 no habrá festejos ni actos masivos, y la celebración será más bien en los hogares y desde loshogares, como medidas de protección sanitaria, toda Cuba conmemorará el Día de la Rebeldía Nacional, como un día de victorias y de renovados compromisos con la Revolución.